jueves, 29 de marzo de 2007

7. Las otras Voces: Opus 21 y sus atavares.

Entre 1979 y 1980, los años en que consolidamos Opus 21, tuvimos la oportunidad de ver y oír (en vivo, por supuesto!), y en algunos casos, convivir con los primeros Grupos Vocales Extranjeros que visitaban nuestro país: el Grupo Vocal Gregor, de Argentina, visitó la Facultad de Ingeniería, (y por ellos supimos del Cuarteto Zupay), pudiendo concertar la asistencia a algún ensayo con su director, Dante Andreo, y una reunión, en la que, además de escuchar por vez primera “El Romance del Enamorado y la Muerte”, Miguel de Erice se erigió en el santo patrono del aún inexistente Coro de la Universidad Panamericana: en dicha reunión, Miguel le consiguió a Horacio Cerruti, entonces integrante del quinteto, y hoy Director del Coro mencionado (y como quien no quiere la cosa, les dejo la tarea de averiguar si es también Maestro en la Facultad de Filosofía y Letras, en Estudios Latinoamericanos, o tan sólo su homónimo), la renta de un departamento con lo que pudo quedarse a radicar en México desde entonces. También en ese año, visitaron el país por segunda ocasión (habían visitado México durante los Juegos Olímpicos del ’68 …y en aquel lejano entonces, llegué a verlos por TV, entonces toda en blanco y negro!), los famosos Swingle Singers, del Reino Unido, quienes ofrecieron conciertos en la Sala Nezahualcóyotl, y en Tepotzotlán. De estos Grupos visitantes, quienes dejaron la mayor impresión, humana y musical, en todos nosotros, fueron los argentinos de Buenos Aires 8, a quienes fuimos a escuchar a TODOS sus conciertos en el Teatro de la Ciudad de México, y quienes accedieron asistir a una cena-reunión con Opus 21, en el departamento de Mario Pliego: inolvidable!! De Buenos Aires 8 es la idea original del arreglo de “Mi Ciudad”, canción que Pancho grabó clandestinamente en uno de los Conciertos (el término “pirata” todavía era exclusivamente sinónimo de “bucanero”, y carecía de las implicaciones económicas y morales que tiene en estos días), y que estuvimos escuchando y “sacando” él, OlgaMaría y yo hasta lograr convertirla en ese tiempo en uno de los grandes éxitos de Opus 21 (y ahora, en una de las canciones preferidas de nuestro Coro de Filosofía y Letras, y de quienes nos ha escuchado).

En ese mismo intenso par de años, en los Conciertos a los que asistimos tan feliz y repetidamente, y que nos fueron abriendo los oídos hacia una misma orientación, más que en la misma dirección, coincidimos (en casi todas las ocasiones) con unos cuates con la misma pasión por la misma música que nosotros, sólo que con más herramientas a la mano para realizarla, a quienes tuvimos oportunidad de escuchar poco después: Arturo González, Lourdes Ambriz y su hermano José, entre otros, quienes integraban el Ensamble 7/8: este Ensamble fue realmente el grupo Vocal mexicano PIONERO, con arreglos mucho más allá de lo folklórico: en su repertorio, tenían montadas obras de Swingle Singers, Singers Unlimited, Buenos Aires 8, y muchas otras, con arreglos “sacados” por Arturo, quien entre otras cosas, estudiaba guitarra en la Nacional de Música, y tenía un oído armónico absoluto. (Actualmente, Lourdes se ha convertido en una de las Sopranos mexicanas más cotizadas… y Pancho Sánchez-Armas, por razones familiares y de buen gusto musical, canta junto con José Ambriz y Arturo en un nuevo Ensamble, de Boca en Boca, así como con otros buenos amigos (míos, y ahora también de él) de más reciente afiliación, egresados (¿exiliados?) de Voce in Tempore como lo son Alejandra y Memo González).

Y regreso al C.U.C.: a pesar de la buena disposición del Padre “Mandrilito” (de quien por cierto, recibí información que desenmascara su verdadera identidad: Rafael Marañón), llegamos con cierta desconfianza al C.U.C: entre los malos modos recibidos de los Agustinos, en Santa Mónica, y el enterarnos que los encargados del manejo de la Parroquia Universitaria eran Sacerdotes Dominicos, quienes a pesar del tiempo transcurrido, tenían el negrísimo antecedente de seguir siendo la misma Orden que había manejado la maquinaria de la Inquisición durante un buen tiempo (¿bueno? ¿como para quién?) en épocas aún anteriores a quien esto escribe (¿suena paradójico o, por lo menos, sospechoso?), no podíamos estar cabalmente muy esperanzados; pero los Dominicos, con el Prior Oscar Mayorga a la cabeza de ellos, nos recibieron con los brazos abiertos (ignoro si en esto tuvieron algo que ver los Hermanos Zavala, y su carisma inigualable: casi siempre la dosis de simpatía que caracteriza al grupo saliente, es inversamente proporcional al entusiasmo con el que es recibido el grupo entrante), y con la experiencia de guiar la Comunidad de Estudiantes Universitarios, lo que supone un estrecho contacto con jóvenes (no pierdan de vista que las edades de los integrantes de Opus 21 fluctuaban desde los 17 de Adriana González-Garza, la más joven entre nosotros, hasta los 29 de Noel Tello, quien era el más viejo del Grupo, aunque Pancho, desde entonces, se las ingeniaba para verse un poco mayor), supieron hacernos sentir que pertenecíamos a esta Parroquia: a poco tiempo de haber llegado, nos organizaron, a modo de bienvenida, una carne asada en la azotea del Edificio del C.U.C., y nos enviaron a un Retiro en Aguaviva, por el rumbo de Amecameca, al pie de los Volcanes, para que tuviéramos bien ubicada nuestra función como Coro, dentro del ritual de la Misa (a esta función, ellos le llamaban Ministerio, como si de algún departamento del Gobierno se tratara: nosotros nos sentíamos muy bien tratados e importantes).

Poco tiempo antes de la mudanza de Iglesia, vivimos nuestras primeras experiencias corales “laicas” (es decir, fuera de la Misa)… Una fue la grabación de un “jingle” (música cantada para un comercial en la Radio del sorteo de Pronósticos Deportivos) compuesto por Mario Pliego, e interpretado por Opus 21, junto con algunos colados, en una muestra del delicado nepotismo del compositor (¿…todos en el mejor, mejor, mejor equipo…?). En cuanto a Presentaciones, una muy agradable experiencia correspondió a nuestra primera salida a la provincia mexicana: casi fue convertida en una gira a “La Tiznada” (que así se llamaba el Rancho donde yo vivía en Tolcayucan, Hgo., mientras cumplía con la Residencia Rotatoria), ya que nos quedaba de paso para cantar en la Universidad Autónoma (¿o era Autóctona?) de Hidalgo, en Pachuca, donde nos tomamos nuestras primeras Fotografías Oficiales como Coro… y la segunda, fue el inicio de una tradición (cortita, pero tradición): nuestras presentaciones en el Centro Libanés. Iniciado el contacto con las Autoridades Culturales del Club por el papá de Vicky Domínguez, quien era socio del Centro Libanés, nos arreglamos para organizar nuestro primer Recital, más o menos en forma, en el Salón Baalbek del mencionado Centro. Ya para ese momento, a nuestro Repertorio de Concierto, habíamos agregado, una versión vocal de “Yesterday” de Lennon y McCartney, así como la pequeña muestra comercial de la que hablé anteriormente: el anuncio de “Pronósticos Deportivos” (¡ya nos habíamos escuchado en la Radio!), “Te Quiero” de Mario Benedetti y Alberto Favero, “Quién te Cantará” de Juan Carlos Calderón, así como una ambiciosa versión tomada de Swingle Singers del “Aria para la Cuerda de Sol”, de la Suite en Re, de Johann Sebastian Bach; la Presentación estuvo seguida de una exquisita cena ofrecida para el Coro, con todo y reportaje en el periódico (“Homenaje a Guadalupe Trigo en el Centro Libanés” (¿?) rezaba el titular). La “confusión” periodística provino de la suma aleatoria de los hechos, inconexos entre sí, que Viola Trigo (recién enviudada) asistiera al Recital (yo, hasta la fecha, desconozco cómo fue que llegó, quién fue el que la invitó, y si es que no llegó allí por equivocación) y que el Recital fuera cerrado con la pieza “Mi Ciudad”, para entonces ya toda una interpretación! El tercer hecho que sumó esfuerzos a la nota del periódico fue que el aplauso más fuerte se lo llevó, indudablemente, la viuda del compositor… que, como toda Diva, no sólo hizo saber al respetable de su presencia, sino que sencilla y llanamente, la impuso…! (los integrantes del Coro a duras penas pudimos colarnos en la Cena preparada en nuestro honor)….

Durante nuestro tercer año de vida Coral, se llevó a cabo el Primer (y después, cuando quisimos volver a participar en algún otro, nos dimos cuenta que “Único”) Festival Universitario de Música Popular, organizado por la U.N.A.M., y Pancho, con sus artes de nigromante, logró colarnos, de alguna manera… y Opus 21 fue programado para dar 2 Recitales, uno en la Casa del Lago, en Chapultepec (por supuesto, en la parte que no está hundida) y el otro, ¡en la Sala Carlos Chávez, del Centro Cultural Universitario! Nuestro problema era que uno los requisitos de participación, era contar con un repertorio de Canciones en Español, y preferentemente Mexicanas (“…no música de comerciales…” nos señalaron), y entre lo que nos gustaba cantar por entonces, figuraba un poutpourri con temas de Glenn Miller, “California Dreamin’s” de the Mamas & the Papas, “Wichita Lineman”, de Jimmy Webb, y “Got to Get You into my Life” de Lennon y McCartney, por lo que tuvimos que actualizar para voces mixtas, las versiones que yo tenía (medias perdidas en la memoria) de la “Bola Suriana a la Muerte de Emiliano Zapata” y de “El Corralero”, canciones heredadas de Voz al Viento y de la Ronda, respectivamente, que montadas en la nueva perspectiva de las voces mixtas, adquirieron otra belleza, ciertamente, más madura…

Esta nueva belleza, sin embargo, no pudo ser lucida a todo su esplendor cuando, a proposición del entonces Jefe de Martha de la Paz, quien trabajaba para la Compañía Farmacéutica Scheramex, y era un entusiasta admirador (nunca supimos a bien si era más admirador de Martha que del Coro) aceptamos, igualmente entusiasmados, grabar un Disco Promocional de la mencionada empresa… ¿Se lo pueden imaginar? ¡Que una Empresa te proponga pagarte las horas necesarias en un Estudio Profesional, sin ponerte límites ni condiciones (eso pensamos en principio) para grabar un disco con tu Grupo! Ciertamente, era demasiada belleza para ser verdad. Acostumbrados como estábamos, a hacer la Música que nos gustaba, y del modo que nos gustaba, el primer balde de agua fría nos cayó al enterarnos que el Disco iba a ser grabado en forma compartida, con un Grupo vernáculo de descendientes del Hombre de Tepexpan (que el mentado Jefe-de-Martha, convertido en Don Productor-del-Disco, conocía de alguna de sus expediciones al Tlalocan, en alguna cantina de mala muerte de las que seguro acostumbraba frecuentar) que cantaban Feo, pero Fuerte, eso sí, nos decían, “con mucho sentimiento…” Esto, por supuesto, nos los tenían que decir y explicar, ya que, para algunos de nosotros (mi propia persona específicamente), comprender el sentimiento expresado en esas circunstancias, se nos dificulta sobremanera cuando lo desgañitado de las voces impide distinguir la letra de lo que se está cantando de otros sonidos orgánicos, no todos ellos lenguaje… Y aunque estoy seguro que la tribu de tales personajes debió haber tenido algún apelativo (otro diferente del que en latín permite a los científicos reconocerlos y clasificarlos), hecho que, en atención al rigor de lo que estoy contando, me gustaría recordar, para que el nombre que identificaba a la caterva de procónsules constara en el registro de mi narración, parece ser, que por mi salud mental, tengo borrado el nombre artístico de quienes bien hubieran podido haber sido “Los Hijos de Puk y Suk: la generación que comenzó a usar zapato” (uno, cualquiera indistintamente, el derecho o el izquierdo).

2 comentarios:

Francisco Sánchez-Armas Silva dijo...

Gracias....¿porque´crei que los había matado el tiempo y la ausencia?
Gracias Joan Manuel! ya que compraron boleto de ida y vuelta!
Habrá que agregar...en un cajón, en un rincón, o en internet....
Una vez más doy las gracias por lo que he vivido, lo que sigo viviendo con la música coral, pero sobre todo lo que he compartido con tantos amigos

Francisco Sánchez-Armas Silva (Pancho)

Dánari dijo...

Soy Conchita Godoy y he bscado a Pancho por un tiempo sin nada de éxito. Si alguien por aqui tiene la gentileza y el buen corazón de hacerme descansar de mi búsqueda y proporcionarme el correo de Pancho para platicar con él, se los agradeceré infinitamente.
danari1@gmail.com

GRACIAS!!!